Alrededor de 1,7 millones de personas en Alemania padecen algún tipo de demencia, dos tercios de los cuales son casos de Alzheimer. Cada año se diagnostican unos 300.000 nuevos casos.
Markus Proske, experto en cuidados de personas enfermas de demencia, explica que, con el fin de preservar su orgullo y dignidad, los pacientes tratan con todas sus fuerzas de ocultar su pérdida de lucidez, y las constantes preguntas de control y las correcciones destruyen estos esfuerzos. El asesor añade que todos los que tienen contacto con la demencia deben interiorizar una cosa: “No tiene sentido querer traer a la persona afectada de vuelta al mundo de uno. Respételo y acompáñelo a su mundo”.
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